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TPP: ¿Un ejemplo de progreso o de como no se aprende de los errores del TLCAN?

TPP: ¿Un ejemplo de progreso o de como no se aprende de los errores del TLCAN?

TPP: ¿Un ejemplo de progreso o de como no se aprende de los errores del TLCAN? (Primera Parte).

El Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica es un tratado de libre comercio multilateral que tiene como objetivo liberalizar las economías de los países de la región del Asia-Pacífico en sus inversiones y comercio. Dicho documento ha sido la inspiración o base para iniciativas a nivel internacional (ACTA) y estadounidense (SOPA y PIPA) muy controversiales en materia de propiedad intelectual.

En su contenido, contempla medidas que han sido consideradas muy rígidas por las limitaciones que pudieran ocasionar en la obtención de medicamentos genéricos, las cuales los harían inaccesibles en los países de economía emergente como México, donde representan la única forma de obtención de diversos bienes y servicios de salud para la mayoría de la población.

Por ello, en materia legal se considera que es un freno a la innovación y el desarrollo tecnológico al convertir al país en un receptor, comprador o demandante de tecnologías patentadas con poca aspiración a poder generar invenciones susceptibles de registro.

El factor de presión interna para que seamos parte en esta convención es que resulta bastante conveniente la misma para las industrias farmacéutica y agroquímica multinacionales, al pretender extender 5 años más la vigencia de sus patentes más allá de la protección de 20 años improrrogables que dispone el artículo 23 de la Ley de la Propiedad Industrial en la actualidad.

Esta circunstancia la han reclamado y forcejeado con el gobierno mexicano al respecto durante ya varios años al buscar por otros medios dicha prórroga al cambiar los empaques o mejorar las fórmulas de los medicamentos, en algunos casos ha resultado y en otros no abusando un poco de la mucha o poca disposición o buena voluntad que autoridades como la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) dependiente de la Secretaria de Salud, o el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) organismo descentralizado de la Secretaria de Economía, pudieran tener al respecto.

Esto claramente va dirigido a extender el monopolio al ampliar la vigencia del derecho exclusivo a 25 años de protección con base en lo establecido en el texto del tratado. El efecto que tendrá esto es el desincentivar la innovación y la competencia en el mercado al prolongar la prohibición sobre el acceso a la misma comprometiendo la obtención de invenciones derivadas que permitan mantener una posición prevaleciente en la industria a otros participantes que no sean los dueños de la mayor concentración de recursos.

Otro aspecto a discusión, es la posibilidad de registrar una patente sobre métodos quirúrgicos y terapéuticos en el diagnóstico cuestión que actualmente se encuentra prohibida en la fracción VII del artículo 19 de la Ley de la Propiedad Industrial al no ser considerado este aspecto una invención legalmente.

Lo anterior es grave, ya que al permitir el patentamiento de una forma de prescribir un medicamento, dosificaciones, intervalos y demás, se esta conformando un dominio del mercado que va más allá de lo que es el medicamento y la molécula en si, produciendo como consecuencia de ello la realización de prácticas desleales por la falta de competencia y el ejercicio abusivo de un derecho invadiendo el ejercicio de otros que son de mayor jerarquía y peor aun, sin cumplir con el requisito de novedad que la legislación federal especializada impone.

Además se incluyen disposiciones para que sobre un mismo desarrollo se registren pequeñas variaciones que son solo diseños de un invento ya existente disfrazados de patente de mejora o modelo de utilidad.

Como si no fuera suficiente el tener mecanismos alternos de protección legal, a la ya comentada duración de 20 años de la patente una vez registrada ante el IMPI y obtenido el título correspondiente, como la patente de mejora, la de segundo uso, el mecanismo de linkage y el plazo de protección a los datos clínicos.

La patente de mejora es aquella donde el interesado pide permiso al titular de la invención original para hacer uso de ella para el registro de una invención derivada, ya que de lo conterio se estaría ante una invasión, uso ilegítimo o indebido e incluso el ejercicio abusivo de un derecho, lo cual hace posible que si algo ya existe como patente de producto se pueda buscar registrar como proceso de mejora.

Las patentes de segundo uso se otorgan cuando adicionalmente a la función original del medicamento se demuestra que este puede utilizarse para combatir otra enfermedad, como el caso del Viagra para las insuficiencias cardiacas y la disfunción eréctil. Esta modalidad esta prohibida en Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador.

El linkage, al igual que en Chile y Estados Unidos de América, exclusivamente en medicamentos condiciona el otorgamiento de un registro sanitario ante COFEPRIS con duración de 5 años a la no violación de una patente de principio activo, para lo cual se hace una estrecha coordinación con las bases de datos del archivo general de invenciones del IMPI generando con ello el vínculo respectivo entre patente y registro sanitario.

Los datos clínicos, son aquellos que contienen toda la información relacionada con la seguridad y efectividad del medicamento, razón por la cual son considerados el corazón de la investigación, y por ello el Tratado de Libre Comercio de América del Norte les concede tutela legal durante 5 años a partir de que se otorga el primer registro sanitario ante COFEPRIS y una vez fenecido dicho plazo los mismos se vuelven información pública.

Esta circunstancia fue objeto de controversia por la forma en la que demora las investigaciones derivadas de la puesta a disposición de estos, sobre todo tomando en cuenta que la protección se obtiene mediante juicio ante la Sala Especializada en Materia de Propiedad Intelectual del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa donde tan solo el proceso legal puede llevar 2 años o más, mientras que dicha protección se da de oficio solo en Estados Unidos de América, Canadá, Perú, Chile y Colombia.

Y así concluye la primera entrega de este tema a manera de introducción, estoy consciente de que parece que estoy quedando a deber segundas partes, pero creo que el criterio respecto de estos artículos es mantener la calidad por encima de la cantidad.